Es difícil decir todas las cosas que he pasado con vosotros en tan poco tiempo, pero ha sido tan intenso que es digno de reconocer en mi blog, y sobre todo de recordar durante muchísimo tiempo.
Desde que me tomé la última uva a finales del año pasado sabía que este iba a ser mi campaña. Tenía tan claro que todo me iba a ir tan bien que mi última meta era poder brindar este año, tomarme la última uva con un buen sabor de boca y con el carné universitario en la cartera. Pero eso se ha quedado excesivamente corto. Me voy a navidad, además de con todo aprobado, que quizás eso sea lo que ahora menos me importa, con una panda de prevaricadores que ha calado de lleno en mi vida, y que espero que así lo sea durante estos cuatro años que me quedan con ellos.
Tal día como hoy, en una mañana de octubre, cogía mi coche para dirigirme a mi primer día. Me temblaban las piernas, las manos. Tenía la mirada perdida y la cabeza en cómo serían mis nuevos compañeros, aquellos que, con un viaje común, me acompañarían a convertirme y a convertirnos en lo que hemos soñado ser alguna vez.
Y ahí empezó todo...
Me despido de un año cargado de algo que no cambiaría por nada, y es a todos vosotros. Levantarme por las mañanas con ganas de ir a clase es algo que pocas veces (aunque esté feo que lo diga) he tenido, y es que coger el coche con sueño para llegar al parking de La Ñora casi llorando de la risa no tiene precio.
Y volverme habiendo llorado de la risa, menos precio aun.
Espero que este año que se nos presenta venga cargado de tantos buenos momentos como los que hemos pasado hasta el día de hoy. Desde mi blog, Miradas Escritas, os deseo una feliz navidad, una buena entrada al año que se nos presenta y sobre todo, que se pueda brindar el año que viene con una misma sonrisa.
:)
3 comentarios:
QUEEE BONIITOO GONZII!!! =DD, me encantaaa =DD
y para ya ehhh!! que nos haces emocionarnos y no es plan!
Miralo...pero como puedes ser tan grande como persona Gonzalo!?
Publicar un comentario en la entrada